
Revista Ñ:
Hermán Lanvers: "África es el delirio más salvaje de Dios"
Admirador de Wilbur Smith y enamorado del continente negro, el escritor cordobés lleva vendidos, con sus dos primeras novelas, más de 40 mil ejemplares. Reivindica el derecho del lector a no aburrirse y cuenta las amenazas que recibió por citar versículos del Corán...[por cá]
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Blog do Planalto:
Brasil recebe presidente de Israel, Shimon Peres
Ap
ós 43 anos da última visita de um presidente israelense, o Brasil volta a receber um governante de Israel. Shimon Peres está no País desde terça-feira (10/11) para estreitar as relações bilaterais entre as duas nações. Peres e Lula se encontram hoje no Palácio Itamaraty para assinar acordos nas áreas de cooperação jurídica, turismo, cooperação técnica e co-produção cinematográfica. Os dois presidentes também discutirão a situação política no Oriente Médio, em especial o processo de paz entre israelenses e palestinos. Shimon Peres também se encontrará com o governador de São Paulo, José Serra (quinta-feira, 12/11) e com a ministra-chefe da Casa Civil, Dilma Roussef, no Rio de Janeiro (sexta-feira, 13/11), juntamente com o prefeito Eduardo Paes e o governador Sérgio Cabral Filho.
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Guatemala será sede de campaña contra violencia
Por Cristina Bonillo(10/11)
Guatemala será la sede de la campaña del secretario de las Naciones Unidas, Ban Ki- Moon, para poner fin a la violencia contra las mujeres, por dos razones: las cifras de la violencia contra las mujeres son muy altas, pero el país ha adoptado una serie de medidas que pueden ayudar a ponerle fin. El representante del Sistema de las Naciones Unidas en Guatemala, Mauricio Valdés, explicó ayer que los niveles de violencia contra las mujeres alcanzaron cuotas “intolerables”; sin embargo, se han aprobado normas como la Ley contra el Femicidio, la Ley contra la Violencia Sexual y la Trata de Personas, y la Ley contra la Violencia Intrafamiliar, las cuales, “bien aplicadas”, constituyen un marco legal suficiente para combatir ese yugo. Nadine Gasman, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas para Guatemala, dijo que la violencia contra las mujeres es “una violación a los derechos humanos y necesita ser tratada con un enfoque integral”. “La violencia contra las mujeres es inaceptable, inexcusable e intolerable”, expuso. El viceministro de Relaciones Exteriores, Lars Pira, afirmó que se han aprobado todas las leyes necesarias para proteger a la mujer, pero reconoció: “Nos quedamos muy cortos, porque vemos que la participación de la mujer es muy baja. En términos de salud mueren muchas mujeres al concebir hijos —tenemos uno de los más altos índices de estas muertes— y todavía impera la impunidad; por eso la Ley contra el Femicidio, que es una buena ley, no se ha aplicado como debe ser”. “Tenemos que trabajar todavía para que las mujeres puedan gozar de sus derechos plenamente”, expresó Pira. El representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, Adriano González-Regueral, refirió que en el 2008 murieron de manera violenta en el país 722 mujeres, de las cuales el 18 por ciento eran niñas y adolescentes. Lo necesario, explicó, es acabar con la tolerancia social hacia la violencia contra las mujeres y niñas. “Hay que luchar contra el silencio, debe haber tolerancia cero e impunidad cero, y entonces podremos detener la violencia”, manifestó. Actividades: El público al que se dirige la iniciativa en forma especial es la gente joven, porque, según representantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en las generaciones futuras está la capacidad de detener la violencia. La campaña “Latinoamérica, únete para poner fin a la violencia contra las mujeres” se lanzará el 25 de noviembre en Guatemala, en el marco del Día mundial para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con varias actividades, entre estas un seminario de intercambio de experiencias, una obra teatral, un acto protocolario y un macroconcierto en la Plaza de la Constitución, que contará con artistas de talla internacional, como el colombiano Fonseca y los guatemaltecos Viento en Contra. La iniciativa durará hasta el 2015, fecha límite para el cumplimiento de los Objetivos del Milenio, ya que pretende impulsar el avance de estos por medio del desarrollo de las mujeres.
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Literatura: Peru
No mês passado foi inaugurada em Lima, no Peru, a Casa da Literatura Peruana. Um grande passo e uma enorme promessa, além de servir de estímulo para a leitura já que, em Peru, cerca de dois livros por ano/pessoa são lidos, talvez o menor índice de nossa região latina. O frequentador terá ao seu dispor um Café Literário(bem pensado), e mais de 20 mil livros no acervo. A Casa está localizada na adaptação da antiga 'Estación de Desamparados', prédio do século XIX e respeitada 100% a sua arquitetura original. Lá estão, nada mais nada menos, que as obras do Inca Garcilazo de la Vega, Manuel Ascencio Segura, Ricardo Palma, Clorinda Matto de Turner, César Vallejo, Abraham Valdelomar, distribuídos em 12 salas. Um detalhe: a sala de número 13 está reservada para poetas como Nicanor de la Fuente y Luis Alberto Sánchez. Para a criançada, leituras de Ernesto Colchado, criador do livro 'Cholito'. Para os poetas vivos, 'Circuito da Literatura Viva', como Mario Vargas Llosa, Leonidas Yerovi, José Carlos Mariátegui, José María Arguedas, César Vallejo. A Casa da Literatura Peruana está de portas abertas para as editoras.
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Cinema: Costa Rica
El tiempo saca a luz todo lo que está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla com el más grande esplendor – Horácio. Quintus Horatius Flaccus(65-8 a.C.). Poeta Latino.
Assim abre uma das películas mais premiadas da Edição 17 Mostra de Cine e Vídeo da Costa Rica, 'La vida y obra de Emiliano Villafuente', do diretor Luis Salas Lobo. Dos prêmios: na categoria de melhor curtametragem de ficção, melhor roteiro, e levou ainda o Prêmio Víctor Vega, com direito a utilizar equipamento(super 16mm) por um dia, filmes(duas latas) e revelação. Um dos patrocinadores, a Kodak. Encontrei neste blog, não só uma crítica sobre a película, mas sobre todo o evento.
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Coincidências na pesquisa
No blog citado acima, encontrei o Junichiro Tanizaki(eu tenho esse livro):
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Hay quien prefiere las ortigas( 26/08/09)
El sufrimiento es uno de los mayores placeres en la vida, aunque suene contradictorio. Aún más si es inspirado por el amor. A cada gusano su gusto; algunos prefieren las ortigas. Es una sensación flotante, una resolución sin ser un final real,
una decisión cuya base es la incertidumbre. Sufrir para vivir, y siempre huir de ello: una forma de vida, al fin y al cabo. La sensación de dejar todo en suspenso, la vida entera si es posible, es lo que queda después de leer la maravillosa novela de Junichiro Tanizaki, Hay quien prefiere las ortigas (Tade kuu mushi / Some prefer nettles).
Si hay que señalar un tema principal en esta pequeña pero rica novela, sería el de la indecisión, más aún que el conflicto entre Oriente y Occidente o el divorcio (temas que mueven la trama). Como protagonistas tenemos una pareja, Kaname y Misako, que han perdido todo interés el uno por el otro, y que por tanto no ven otra opción que no sea el divorcio. De hecho, es una decisión que toman con relativa calma, debido a su hijo, principalmente, pero que no logran llevar a cabo. La duda se mantiene a pesar del romance estable que Misako mantiene con Aso, un hombre de quien nunca sabemos más que las promesas que hace a la mujer. La duda los mantiene unidos. La duda ante tomar una decisión irreversible, catastrófica quizás, aunque todo esté planeado y han reflexionado sobre ello.
También la indecisión entre el Este y el Oeste, que se revelan como ideales más que como realidades concretas a través de los personajes del suegro de Kaname y su mujer, una muchacha entrenada en artes japonesas antiguas y otros que se cruzan en las vidas de los esposos. Por un lado, la seducción de lo nuevo, lo moderno, lo rápido, lo liberado. Y por el otro, la tranquilidad de la tradición, la delicia de misterios de siglos atrás, la belleza sencilla de artes olvidadas. Como el arte de vivir en paz y fluir con la vida, contrapuesto con la característica achacada a lo occidental de vivir de forma demasiado apasionada, acaso irresponsable. Pronto los personajes, sobre todo Kaname, verán que estas oposiciones son más bien ficticias, dejando el conflicto en el aire, abierto a futuras complicaciones.
En esta obra maestra de 1929, Tanizaki explora muchos de sus temas preferidos con un estilo preciso, discreto y eficaz. Como haría en su futura gran obra, Las hermanas Makioka, disecciona la sociedad japonesa a través de personajes completos, redondeados, que le otorgan gran riqueza emocional a sus reflexiones sobre lo viejo y lo nuevo, lo tradicional y lo moderno, el corazón y la razón. Y tal vez, descubre Tanizaki a través de sus ricas historias, no haya respuestas del todo, y buscarlas sea una mera ilusión. Lo importante es simplemente vivir, sentir, como lo muestra (veladamente, de forma increíble) el impresionante capítulo final de este clásico de la literatura japonesa.
Moreno, Jorge.
Jornalista e Historiador peruano.
Perdedores de la historia peruana 1
En julio del año pasado publiqué una reseña biográfica de Diego de Almagro con ocasión del 470 aniversario de su
muerte. Con ella pretendía iniciar una serie de biografías ‘no oficiales’ de personajes de la historia peruana que ‘pese a ganar las batallas perdieron la guerra’; o la de aquellos que con grandes merecimientos, sus inmensos desaciertos los hicieron perder para siempre el tren de la historia. La serie estaba inspirada en la obra de don Fernando García de Cortázar, "Los perdedores de la Historia de España", un libro tan polémico como provocador desde el título mismo. Y sugerente. Tan sugerente que decidí hacer mi propia lista de ‘perdedores’ y escribir sus perfiles biográficos. No sé si pueda superar el reto que semejante tarea supone, pero por lo pronto les alcanzo la primera biografía de la serie, la de José Santos Chocano. Un ‘perdedor’ que triunfó en todo menos en cómo lo trataría al final la historia.
Chocano contra Chocano
La sangre es española e incaico es el latido;
y de no ser Poeta, quizá yo hubiera sido
un blanco aventurero o un indio emperador.
Blasón (1928)
Por donde uno transite en la biografía de José Santos Chocano, siempre se encontrará con la presencia inevitable de su inmenso ego. Uno tan grande ("Whitman tiene el norte, yo tengo el sur") que se creyó por encima de la ley y con derecho a ejercer justicia con su propia mano. De todos los perdedores de la historia peruana, ninguno más emblemático que Chocano, quien fue el único y el más empecinado en acabar consigo mismo, en destruir todo lo que Chocano había construido para beneficio del propio Chocano. Tanto así, que sin ningún problema su biografía podría llevar por título “Chocano contra Chocano” y no faltaríamos a la verdad.
La de Chocano es una biografía azarosa, tumultuosa, llena de eventos dignos de una novela de aventuras e intrigas políticas. Porque aunque fue poeta y se dedicó al periodismo, la verdadera vocación de Chocano fue la política. Su mejor biógrafo, Luis Alberto Sánchez, en la historia que escribió de su vida y que tituló “Aladino o vida y obra de José Santos Chocano” (un título que da una medida de su contenido), ha dejado sobradas pruebas de ello.
Nació en Lima el 14 de mayo de 1875. Estudió en el antiguo Instituto de Lima y luego en el Colegio Alemán dirigido por Pedro A. Labarthe. En 1891 ingresa a la Facultad de Letras de San Marcos. Se dedica al periodismo y a la política, participando en la Revolución de 1895, lo que le mereció una corta estadía en el Real Felipe acusado de conspiración y, posteriormente, ser nombrado secretario privado del presidente Nicolás de Piérola. Pese a no haber concluido sus estudios, en 1901 inicia una meteórica carrera diplomática que lo llevará, con distintos nombramientos y cargos, por una diversidad de países de América y luego a España. Paralelo a su carrera política, Chocano ha ido construyendo su reputación de poeta con libros tan populares como celebrados por la crítica y el público, que lo lee ávidamente: "Iras Santas" (1895), "En la aldea" (1896), "El fin de Satán" (1901) y "Poesías Completas" (1902), que llevaba un prólogo consagratorio del mismísimo Manuel González Prada. La fama le sonreía a Chocano.
Tras su viaje a España en 1905 como secretario de la delegación peruana, Chocano inicia una serie de amistades y relaciones con escritores y países a ambos lados del Atlántico. De España pasa a Centroamérica, donde en Guatemala, en 1919, funge de secretario privado del tirano Manuel Estrada Cabrera. Cuando el régimen de éste cayó, Chocano fue apresado y condenado a muerte. Lo salvó la presión internacional que en su favor ejercieron muchos intelectuales peruanos y latinoamericanos, además del mismísimo Papa y el Rey de España, y los gobiernos del Perú y Argentina. Antes estuvo en México, en 1912, donde prestó servicios a Francisco Madero. Pero cuando éste es asesinado en 1913 por Victoriano J. Huerta, se ordena su expulsión del país.
Pero si esos reveses los pudo sortear con astucia y buenas relaciones, el que lo llevaría al total descrédito, le arruinó la vida, se llevó su fama y lo lanzó a un exilio que resultó una muerte en vida y el preámbulo de la muerte misma. Fue uno que cometió con su propia mano y cegado por su egolatría.
Una egolatría que creció cada vez más a su retorno al Perú, en 1922, cuando recibe el entusiasmo de sus seguidores y se adscribe al gobierno de Augusto B. Leguía, a quien le declara su admiración. Leguía le devolverá el favor innumerables veces, como aquella ocurrida el 5 de noviembre de 1922, cuando Chocano es coronado por el propio Leguía con una corona de laureles hecha de oro como el Poeta de América en el Palacio de la Exposición, hoy Museo de Arte.
Chocano, ya ensoberbecido por la gloria y la cercanía al poder que había logrado, cometió el error de entrar a polemizar con uno de los intelectuales más respetados de aquel entonces, el mexicano José Vasconcelos. El motivo, su tesis sobre las “dictaduras organizadoras” que expuso en un folleto que hoy es una rareza bibliográfica. Chocano, al igual que el poeta argentino Leopoldo Lugones, cree que ha llegado la “hora de la espada” y rechaza la “farsa democrática”. Leguía sonríe desde lejos y a la vez muy cerca. El maestro de la juventud americana, reconocido así por ella misma, califica a Chocano de ‘bufón’, quien ha “soltado el barniz de poeta para mostrar al lacayo”.
Sus disputas, que se ventilaron por radio, auditorios y periódicos de la época, ganaron adeptos como detractores y el público los seguía con verdadero interés. Uno de ellos, Edwin Elmore, joven intelectual muy reconocido y querido por todos, escribe un artículo en defensa del mexicano que la Crónica rechaza y, más aún, se la hace llegar a Chocano, quien la considera infamante.
Al enterarse Chocano del contenido del artículo que La Crónica ha rechazado, coge el teléfono y llama a Elmore. “¿Hablo con el hijo del traidor de Arica?”, dice Chocano no bien Elmore levantó la bocina. “Eso me lo tiene usted que repetir en persona si es hombre”, contesta el poeta. La injuriosa frase de Chocano aludía a la leyenda negra que durante años señaló falsamente al padre de Elmore, el ingeniero Teodoro Elmore, capturado días previos de la Batalla de Arica, como el responsable de que las minas y trampas para la defensa del morro no surtieran efecto (ya hablaremos de esto en un próximo post).
Ofendido, Elmore escribe una carta de protesta que lleva a las oficinas de El Comercio para ser publicada. Chocano, hace lo propio. El Comercio, que vio que la polémica fue degenerando en enconados ataques personales, se negó a publicar los artículos que ambos escribían uno en contra del otro. Sin embargo, quiso el destino que fuera aquí donde se desarrollaría la tragedia que acabaría con los días de gloria de Chocano. Es el 31 de octubre de 1925. Ambos se encuentran en el hall del diario y Elmore se acerca, coge de la solapa a Chocano con una mano mientras que con la otra lo abofetea. Forcejean y el agredido logra soltarse, lleva su mano al bolsillo de atrás de su pantalón y saca un revólver. Elmore retrocede al ver el arma que Chocano dispara casi a quemarropa.
Hay quien, incluso, ha escrito que al momento del disparo Chocano gritó: “Muera el hijo del traidor”. Nada más falso. En realidad eso lo dijo después, cuando ya detenido hizo un comentario sobre Elmore a un amigo periodista que había acudido al cuartel donde estaba detenido. Falsos sí fueron, en cambio, muchos de los testimonios y declaraciones de testigos y especialistas que el poeta recogió en “El libro de mi proceso” (muchas de las opiniones incluidas en el libro alegaban que el proceso era innecesario pues la muerte de Elmore se trataba de un asunto de honor). Más aún, aquellos testimonios que lo dejaban mal parado fueron desmentidos por Chocano en sus páginas, como el del director de El Comercio, Antonio Miró Quesada de la Guerra, testigo de los hechos y quien escribió la crónica de los sucesos al día siguiente y a quien el poeta entregó el arma homicida al ser detenido.
Herido de muerte, Elmore fue conducido a una clínica donde se le practicaron dos operaciones infructuosas que no le salvaron la vida. Muere el 2 de noviembre. El protocolo de la autopsia establece que la causa de la muerte fue una “peritonitis séptica, producida por las perforaciones intestinales que quedaron sin suturar en la operación quirúrgica”.
Chocano fue perdonado de su crimen, o lo que es peor aún, eximido de una condena, con lo cual la sentencia de inocencia jamás la consiguió. Luego de dos años de audiencias, el Congreso ordenó el cese del proceso y la excarcelación del poeta, puesto que ya le estaba costando caro al gobierno de Leguía, al que se le identificaba con el asesino, al permitírsele su ‘prisión’ en el Hospital Militar sin ser “enfermo ni militar” y muchas otras gollerías. La más grave de todas, y que el propio Sánchez, tan afecto a su biografiado, califica como “el único caso de difamación pública, periódica, autorizada y procaz de la víctima por su victimario”. Se refería al diario “La Hoguera” que desde la prisión Chocano publicaba para desacreditar a dos muertos: su víctima y el padre de ésta. Lo que resulta aún más grave es que Chocano no estuvo solo en la empresa de “La Hoguera”, aunque él se hiciese responsable de todo lo publicado en ella. Hoy se sonrojarían muchos de saber qué poetas e intelectuales de nota de aquella época colaboraron con él en tan denigrante empresa.
Tras el corte de juicio y dos años de cárcel dorada, Chocano salió libre y todavía aún permaneció en Lima dos años más para ver cómo en torno a él crecía el rechazo y la soledad. Partió rumbo al exilio en Chile, donde los pocos años que aún le quedaban de vida los invirtió en empresas tan inverosímiles como su gloria de poeta echada a perder. Se afanó en la búsqueda de tesoros y se asoció para ello con personas que escribirían la última página de su desgracia. Uno de ellos le reclamó su parte de un tesoro que nunca encontró. La tarde del 13 de diciembre de 1934, no encontró mejor manera de reclamarle que apuñalándolo por la espalda cuando viajaba en un tranvía de Santiago. En 1965 sus restos fueron repatriados al Perú y está enterrado en el cementerio Presbítero Maestro de Lima, de pie en un metro cuadrado tal como pidió ser sepultado.
Como se dijo, antes de partir publicó un libro, en tres volúmenes, con todos los detalles y documentos de su proceso. Cerca de 1.000 páginas que utilizó para demostrar su ‘inocencia’, que el crimen que había cometido estuvo justificado en una razón de honor y que hasta la propia víctima lo había perdonado: “Todo termina aquí”, dice que dijo el poeta en su lecho de muerte. Con lo cual demostraba, o quería demostrar, que todo el proceso contra él fue una venganza de aquellos que jamás le perdonaron su gloria poética. Como seguramente diría de esta crónica.
